Topigs Norsvin, empresa de genética porcina, oficializó la apertura de su nueva central de inseminación artificial en Paraguay, ubicada en el municipio de Santa Rita. La estructura, que entró en operación en enero, recibió una inversión superior a los R$ 5 millones y tiene capacidad de alojamiento para 100 reproductores de alto valor genético. Para el director de Negocios y Marketing de Topigs Norsvin, Adauto Canedo, la inversión forma parte de la estrategia de expansión de la compañía en el Cono Sur, buscando atender exclusivamente al mercado interno paraguayo con agilidad y bioseguridad. En este contexto, la elección de Topigs Norsvin por la ciudad de Santa Rita no fue aleatoria, ya que la región comparte características climáticas y agronómicas similares al oeste del estado de Paraná, facilitando la logística de granos y la adaptación técnica. La decisión de establecer una base operativa robusta en el país vecino acompaña el momento de profesionalización y crecimiento de la porcicultura local. El sector paraguayo vive un ciclo de rápida modernización, impulsado por la reciente conquista de certificaciones sanitarias internacionales y por la implementación del sistema de compartimentación, factores que abren puertas a mercados exigentes. La nueva central de Topigs Norsvin se enfocará en la distribución de dosis de semen de líneas puras y terminales, apoyando tanto el crecimiento de grandes cuentas, algunas con planes de triplicar su plantel a corto plazo, como la tecnificación de productores independientes. Por ello, menciona Canedo, la nueva unidad llega para ofrecer soporte tecnológico a la altura de los nuevos proyectos que se están instalando en la región. “Paraguay atraviesa una fase de transformación y las nuevas granjas ya nacen con un nivel de tecnología incorporada, ambiencia y nutrición comparable a los mejores proyectos globales. Nuestra central permite que ese productor tenga acceso rápido a una genética de punta, garantizando que el potencial máximo del animal se exprese dentro de estas modernas instalaciones”, afirma el ejecutivo. Expansión anticipada La aceptación del modelo de comercialización de semen en el país superó las proyecciones iniciales de la empresa. La inauguración oficial del espacio está fijada para el 18 de marzo, pero el directorio ya evalúa la ampliación del proyecto para cubrir la alta demanda. "Paraguay es un mercado muy prometedor para la porcicultura tecnificada. Tenemos el objetivo de realizar un trabajo con el mismo estándar que mantenemos en Brasil, favorecidos por la proximidad y por el estilo de producción local. La implementación de una central de inseminación aún es algo inusual en esa región y la aceptación de este formato ha sido excelente. En breve, tendremos que expandir la estructura para continuar atendiendo al país", detalla Canedo. Crecimiento acelerado De acuerdo con la Asociación Paraguaya de Criadores de Cerdos (ACCP), el sector porcino paraguayo pasó de exportar cerca de 5 mil toneladas anuales hasta 2022 a 8 mil toneladas en 2023, saltando a 13 mil toneladas en 2024, un aumento de más del 100% en solo dos años. En 2025, el crecimiento sostenido de la producción, el fuerte desempeño en los mercados externos y un ambiente favorable en los costos de producción marcaron un año destacado tanto para los productores como para el sector. En los próximos cinco años, según la entidad, Paraguay podría aumentar las exportaciones de su producción actual del 15% al 65%, gracias al crecimiento continuo de la capacidad industrial y productiva. Como aliada en la expansión de Raatz Oleaginosa, su mayor cliente y socio en Paraguay, Topigs Norsvin está enviando dos mil matrices TN70 en dos etapas (febrero y abril de este año). El envío integra el plan de crecimiento de la granja, que pasa a operar con 11 mil matrices, con perspectiva de alcanzar las 13 mil a corto plazo, además del 100% de reproductores TN Duroc y un aumento de abuelas para multiplicación. Según Canedo, muchas empresas internacionales ya monitorean el potencial de Paraguay, que se posiciona como un actor estratégico en la producción de proteína animal al combinar costos de producción competitivos, un sistema tributario atractivo y disponibilidad de tierras cultivables. “Vemos al país con una fuerte vocación exportadora, sin barreras sanitarias restrictivas y con apetito para acceder al mercado global. Al instalar una estructura propia de difusión genética, aceleramos la evolución zootécnica del plantel local y preparamos a nuestros clientes para atender esta demanda mundial por proteína”, finaliza.