<p dir="ltr">Por: Equipo de Servicios T&eacute;cnicos Ceva Latam &nbsp; <p dir="ltr">La Laringotraque&iacute;tis Infecciosa Aviar (LTI) representa uno de los desaf&iacute;os m&aacute;s persistentes y econ&oacute;micamente devastadores para la industria av&iacute;cola en Latinoam&eacute;rica. Esta enfermedad respiratoria, causada por un alfaherpesvirus, posee una caracter&iacute;stica biol&oacute;gica que complica cualquier intento de erradicaci&oacute;n simple: la capacidad de establecer latencia de por vida en los ganglios trig&eacute;minos de las aves. Bajo condiciones de estr&eacute;s, como picos de postura, traslados o cambios ambientales, el virus puede reactivarse, provocando nuevas excreciones virales y manteniendo el ciclo de infecci&oacute;n en las granjas. <p dir="ltr">Ante este escenario, el dise&ntilde;o de un plan vacunal robusto no es solo una opci&oacute;n t&eacute;cnica, sino una necesidad imperativa para garantizar la viabilidad del negocio av&iacute;cola. El enfoque moderno ha migrado de las tradicionales vacunas vivas hacia plataformas biotecnol&oacute;gicas que ofrecen mayor seguridad y eficacia. <p dir="ltr">Durante d&eacute;cadas, el control de la LTI dependi&oacute; de vacunas vivas atenuadas, clasificadas como CEO (cultivadas en embri&oacute;n de pollo) y TCO (cultivadas en cultivo de tejidos). Sin embargo, estas herramientas presentan una &quot;cara b&quot; peligrosa: la reversi&oacute;n a la virulencia. Al replicarse en las aves, estos virus vacunales pueden recuperar su patogenicidad original, convirti&eacute;ndose ellos mismos en la fuente de brotes cl&iacute;nicos y perennizando la enfermedad en el sistema de producci&oacute;n. <p dir="ltr">Estudios de campo han demostrado que, incluso a&ntilde;os despu&eacute;s de cesar el uso de vacunas vivas, se siguen detectando cepas vacunales circulando y causando signos respiratorios en aves comerciales. Esta realidad ha impulsado a la industria en pa&iacute;ses como Brasil, Per&uacute; y Ecuador a prescindir de las vacunas vivas en favor de las vacunas vectorizadas. En pa&iacute;ses como Argentina, la vacuna de CEO se dej&oacute; de usar por lo antes mencionado. <p dir="ltr">El Coraz&oacute;n de la estrategia: El Plan Vacunal Vectorizado <p dir="ltr">El &eacute;xito de un programa de inmunizaci&oacute;n contra la LTI reside hoy en el uso de vectores como el HVT (herpesvirus de pavo) y el virus de la viruela aviar. Estas vacunas no contienen el virus de la laringotraque&iacute;tis completo, sino que utilizan estos vectores para expresar prote&iacute;nas espec&iacute;ficas del virus de la LTI, eliminando cualquier posibilidad de excreci&oacute;n de virus de laringo o reversi&oacute;n a la virulencia. <p dir="ltr">La Glicoprote&iacute;na B: El blanco cr&iacute;tico <p dir="ltr">De las glicoprote&iacute;nas que posee el virus de la LTI, la Glicoprote&iacute;na B (gB) es fundamental. Esta prote&iacute;na es la encargada de la fusi&oacute;n del virus con las membranas celulares y su entrada en la c&eacute;lula del ave. Por ello, es el blanco principal de la neutralizaci&oacute;n inmunol&oacute;gica. Las vacunas m&aacute;s eficaces del mercado actual centran su tecnolog&iacute;a en la expresi&oacute;n de esta prote&iacute;na para generar una respuesta inmune dirigida y potente. <p dir="ltr">El concepto del &quot;Efecto Booster&quot; real <p dir="ltr">Uno de los avances m&aacute;s significativos en la medicina aviar es el dise&ntilde;o de programas vacunales mixtos que generan una verdadera respuesta secundaria. Al aplicar una vacuna vectorizada en HVT (HVT-LT) en la planta de incubaci&oacute;n y reforzarla con una vacuna vectorizada en Viruela (FP-LT) en el campo, ambas expresando la Glicoprote&iacute;na B, se logra un efecto multiplicador. <p dir="ltr">Respuesta primaria: Iniciada en la planta de incubaci&oacute;n, preparando el sistema inmune. <p dir="ltr">Respuesta secundaria (Booster): La aplicaci&oacute;n en campo encuentra un sistema ya sensibilizado, lo que resulta en una inmunidad m&aacute;s r&aacute;pida, potente y, sobre todo, mucho m&aacute;s duradera. <p dir="ltr">Adaptaci&oacute;n del Plan seg&uacute;n el desaf&iacute;o epidemiol&oacute;gico <p dir="ltr">No existe una &quot;receta &uacute;nica&quot;. El plan vacunal debe ser un traje a medida de la situaci&oacute;n de cada zona o empresa. El Equipo de Servicios T&eacute;cnicos sugiere que seg&uacute;n el grado de desaf&iacute;o se debe implementar un programa ajustado a cada situaci&oacute;n. Con este tipo de tecnolog&iacute;a vectorizada se pueden establecer diferentes planes vacunales desde Planta de incubaci&oacute;n (un vector o dos), ya que no interfieren con las dem&aacute;s. <p dir="ltr">En el caso de los pollos de engorde, una sola dosis de vacuna vectorizada al primer d&iacute;a suele ser suficiente, aunque en zonas de desaf&iacute;o extremo se ha validado con &eacute;xito la combinaci&oacute;n de HVT y Viruela laringo en la planta de incubaci&oacute;n. <p dir="ltr">Excelencia operacional: m&aacute;s all&aacute; del dise&ntilde;o <p dir="ltr">Un plan vacunal fallar&aacute; si no se aplica correctamente. Se debe conocer con qu&eacute; recursos se cuenta para tomar decisiones a la hora de ejecutar una vacunaci&oacute;n (personal propio o externo, m&aacute;quinas, cantidad de aves, estructura o tipo de instalaci&oacute;n, entre otros). <p dir="ltr">La mejor vacuna mal aplicada no cumplir&aacute; con el objetivo de la vacunaci&oacute;n: proteger e inmunizar. <p dir="ltr">Sinergia y coinfecciones: El enemigo oculto <p dir="ltr">Es vital entender que la LTI rara vez act&uacute;a sola. Existe un sinergismo patog&eacute;nico con otros agentes como la Bronquitis Infecciosa, Micoplasma y Newcastle, entre otros. En lotes con problemas respiratorios, se ha encontrado que muchos casos presentan coinfecciones. Un plan vacunal contra la laringotraque&iacute;tis perder&aacute; eficacia si no existe un control estricto de estos otros pat&oacute;genos, ya que las infecciones concurrentes exacerban la severidad de las lesiones traqueales y aumentan la mortalidad por asfixia. <p dir="ltr">Consideraciones finales <p dir="ltr">El control de la LTI en Latinoam&eacute;rica ha evolucionado hacia la bioseguridad integral y la inmunizaci&oacute;n inteligente. La combinaci&oacute;n de vacunas vectorizadas, la optimizaci&oacute;n de las v&iacute;as de aplicaci&oacute;n y el monitoreo mediante estrategia DIVA, constituyen hoy la defensa m&aacute;s s&oacute;lida contra un virus que, por su naturaleza latente, no permite errores. <p dir="ltr">La inversi&oacute;n en un plan vacunal de alta tecnolog&iacute;a no solo previene la mortalidad catastr&oacute;fica -que puede superar el 20% en lotes susceptibles-, sino que protege los par&aacute;metros productivos y la estabilidad econ&oacute;mica de la empresa av&iacute;cola. <p dir="ltr">M&aacute;s informaci&oacute;n: <p dir="ltr">https://www.ceva.com.ar/&nbsp;