Producción • INFORME ESPECIAL

Los países avanzan en la disminución del uso de antimicrobianos en los animales

Un informe de la Organización Mundial de Sanidad Animal presenta tendencias prometedoras en la lucha contra la resistencia a los agentes antimicrobianos, así como en la preservación de la eficacia de estos medicamentos esenciales.

  • 12/08/2022 • 18:00

Por: OIE
Fotos: OIE

En el mundo, entre 2016 y 2018, se registró una disminución del 27%¹ en el uso de antimicrobianos en animales, según los datos comunicados a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, fundada como OIE). Se han observado progresos similares en la utilización de antibióticos como promotores del crecimiento. Si bien durante mucho tiempo fue considerado como una forma habitual de aumentar la productividad de los animales criados para consumo humano, el uso de antibióticos en animales sanos para fomentar su crecimiento ya no es una práctica habitual en casi el 70% de los países que participaron en la recolección de datos².

“La resistencia a los antimicrobianos es en parte un proceso natural, pero que puede acelerarse rápidamente en caso de uso excesivo o incorrecto de los antimicrobianos”

“En un mundo más globalizado e interconectado que nunca, se trata de un avance positivo, ya que demuestra que un número creciente de productores, propietarios de animales y profesionales de la sanidad animal están orientando sus prácticas hacia un uso más prudente de los antimicrobianos. Si bien estos esfuerzos contribuyen a proteger la salud de todos, es necesario tomar más medidas con el fin de preservar nuestras opciones terapéuticas y frenar la propagación de las enfermedades infecciosas” señala la Dra. Monique Eloit, Directora General de la Organización Mundial de Sanidad Animal.

Los antimicrobianos, como los antibióticos, forman parte de los grandes logros de la humanidad, puesto que han permitido mejorar las condiciones de vida de los seres humanos y los animales. Sin embargo, muchos de estos medicamentos que salvan vidas están perdiendo la batalla frente a numerosos microbios: se trata del fenómeno conocido como “resistencia a los antimicrobianos”. 

La resistencia a los antimicrobianos es en parte un proceso natural, pero que puede acelerarse rápidamente en caso de uso excesivo o incorrecto de los antimicrobianos, lo que ejerce una presión selectiva para que sobrevivan y prosperen los agentes patógenos con mayor resistencia. Estas “superbacterias” se desplazan a través de las vías fluviales, el suelo y el aire, infectando en el camino a todos los seres vivos, independientemente de su especie.

La resistencia a los antimicrobianos representa una amenaza silenciosa para los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente. Nos afecta a todos.

Durante décadas, los expertos han advertido que la resistencia a los antimicrobianos constituía una amenaza para las generaciones futuras. Ahora, ha llegado el momento de acelerar aún más las acciones contra este fenómeno convertido en una de las principales causas de muerte en los seres humanos. Según un estudio³ publicado en The Lancet, solo en el año 2019, unos 1,27 millones de personas murieron a causa de bacterias resistentes a los antibióticos. No obstante, no se conoce con exactitud el porcentaje de muertes vinculadas a la resistencia a los antimicrobianos en los animales. Si bien el fenómeno puede tener su origen en poblaciones animales, humanas o vegetales, también supone una amenaza para las demás especies. Con el fin de frenar esta tendencia de forma eficaz, todos los sectores deben unir sus fuerzas y fomentar el uso prudente de los antimicrobianos.

Resulta fundamental registrar y analizar los datos sobre el uso de antimicrobianos para comprender en detalle este creciente peligro multifacético. En 2015, con el objetivo de supervisar las tendencias en el sector de la sanidad animal, la OMSA puso en marcha un proceso anual de colecta de datos. 

La iniciativa ha registrado un compromiso constante y creciente por parte de los Miembros de la Organización, que han mejorado su capacidad a la hora de reunir y transmitir información detallada a lo largo del tiempo. A pesar de las perturbaciones causadas por la pandemia de covid-19, alrededor de 160 países participaron en la última ronda de colecta de datos y algunos también han publicado esta información en sus plataformas nacionales. Hasta la fecha, se trata de la base de datos más completa disponible sobre el uso de antimicrobianos en los animales. 

En el marco de nuestro enfoque global de colecta de datos y de evaluación del uso de antimicrobianos en los animales, es fundamental seguir progresando en la agenda “Una salud” junto con nuestros socios. Abordar los retos interrelacionados y en múltiples niveles que representa la resistencia a los antimicrobianos requiere una colaboración continua entre los distintos sectores, gobiernos, disciplinas académicas, sociedades civiles, además del sector privado y el sistema multilateral. 

“La resistencia a los antimicrobianos representa una amenaza silenciosa para los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente”

“Frente al aumento del porcentaje de agentes patógenos resistentes a los antimicrobianos, la comunidad científica debe redoblar esfuerzos para acelerar el desarrollo de nuevos antibióticos y fármacos que hagan frente a las ‘superbacterias'”, declaró el Dr. Javier Yugueros-Marcos, jefe del Departamento de Resistencia Antimicrobiana y Productos Veterinarios de la Organización Mundial de Sanidad Animal. “Pero lo más importante es la integración de soluciones alternativas, como las vacunas y la promoción de acciones rápidas e inmediatas, como lavarse las manos con agua y jabón, y cambiarse de ropa y de calzado antes de tratar o manipular a los animales”.

Facilitar el acceso a información sólida y fiable constituye una prioridad estratégica, puesto que ayuda a los responsables políticos a identificar exactamente dónde se necesita actuar con mayor urgencia a nivel local, lo que a su vez refuerza la respuesta global a la resistencia a los antimicrobianos.

“Estamos en el buen camino en el sector de la sanidad animal; ahora debemos aprovechar este impulso y seguir utilizando los antimicrobianos con prudencia si queremos preservar su eficacia para las generaciones futuras”, advierte la Dra. Eloit.

Referencias

1. En base a los datos comunicados por 72 países a la Organización Mundial de Sanidad Animal para todos los años entre 2016 y 2018. 
2. 108 de 157, 69%
3. Murray et al. 2022. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(21)02724-0